Mejor seguro de viaje para Europa

Recorrer Europa es un viaje a nuestros orígenes, a lo que comúnmente se llama cuna de la civilización (al menos en Occidente). Son muchas las formas de realizar un viaje por el viejo continente, desde las más baratas, mediante el Interrail o en autocaravanas, pernoctando en campings o en zonas habilitadas, hasta las más caras, en hoteles de lujo situados en ciudades con reminiscencias de tiempos aristocráticos.

Imposible resumir todo cuanto puedes visitar en la vieja Europa. En cada uno de sus países y regiones encontrarás grandes ciudades y pequeñas aldeas que pueden dejarte boquiabierto por igual por la belleza de su arquitectura y sus muchos tesoros artísticos, herencia de una cultura de miles de años. Desde la Acrópolis de Atenas y las ruinas de la Roma Imperial, pasando por castillos, monasterios y conventos medievales, hasta palacios renacentistas, edificios modernistas y construcciones contemporáneas. La cultura europea es algo vivo y dinámico y sigue produciendo maravillosas obras de arte a día de hoy.

Ciudades como París, Praga, Viena o Florencia, entre otras miles, albergan en su interior tanta belleza que ni en un millón de vidas podrían agotar el placer de nuestros sentidos. Son muchos los monumentos que se disputan el derecho a ser el emblema del viejo continente, pero es imposible decidir cuál es más icónico: el Big Ben londinense, la Torre Eiffel parisina, la Puerta de Brandenburgo berlinesa, el Coliseo romano…

En Europa también puedes encontrar los mejores museos y pinacotecas del mundo: El British Museum y la National Gallery, en Londres, el Louvre, en París o, por supuesto, el Museo del Prado en Madrid. Las mejores obras de los artistas más grandes de la historia están entre sus paredes.

Pero Europa no es especial únicamente por sus tesoros artísticos. Su riqueza paisajística es tan embriagadora y variada, de norte a sur, que a nadie deja indiferente. Desde las playas del Mediterráneo hasta los fiordos de Escandinavia, desde los acantilados del Atlántico hasta las llanuras húngaras, no hay un rincón de Europa que no parezca de postal.

A nivel de ocio y diversión es, sin duda, la zona más alegre del mundo. La oferta turística abarca todos los campos: sol y playa, montaña, estaciones de esquí, parques temáticos, restaurantes de comida nacional e internacional y una marcha nocturna como es inconcebible en la mayor parte del mundo, con unas discotecas y zonas de copas en las que la música suena hasta el amanecer (especialmente en el sur de Europa, todo hay que decirlo).

En definitiva, solo hay dos problemas a la hora de viajar por Europa. El primero, elegir el destino (algo que siempre es complicado) y el segundo, contratar un buen seguro de viaje que te permita disfrutar del viejo continente con total tranquilidad (algo mucho más sencillo esto último de hacerte con un buen seguro para viajeros, como comprobarás leyendo las siguientes líneas).

¿Es necesario un seguro para viajar por Europa?

En este punto hay que hacer una distinción entre los ciudadanos miembros de la Unión Europea, además de los nacionales de Suiza, Noruega, Liechtenstein e Islandia, y los del resto del mundo.

Los primeros pueden contar con la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE), que sirve para disfrutar de la atención sanitaria pública en cualquiera de los estados mencionados, mientras que los segundos necesitan de un seguro de viaje para poder conseguir un visado Schengen. Vayamos por partes.

La TSE puede ser solicitada por cualquier ciudadano de la UE y de los estados asociados siempre que forme parte de su sistema de Seguridad Social. Quienes cuenten con ella podrán viajar por el resto de países con todas las prestaciones cubiertas (aunque en algunos países tengan que realizar copagos sanitarios, como por ejemplo en Islandia), incluyendo partos y enfermedades crónicas o preexistentes.

En España, la TSE puede ser solicitada por cualquier cotizante de la SS, así como sus hijos, cónyuge y personas dependientes. ¿Significa esto que la TSE es una alternativa a un seguro de viaje? Rotundamente, no. De hecho, el Ministerio de asuntos Exteriores recomienda en su página oficial viajar al extranjero con un seguro de viaje.

¿Por qué? Porque la TSE no es la panacea. Como ya te hemos indicado, en algunos países necesitarás realizar copagos, y estos pueden suponer cuantiosas facturas en casos de hospitalizaciones o intervenciones quirúrgicas.

Por otro lado, la TSE está diseñada únicamente para gastos sanitarios, por lo que no te servirá de nada en caso de tener problemas de demoras, pérdida o sustracción del equipaje, responsabilidad civil o repatriación, entre muchos otros.

En lo referente a los ciudadanos del resto de mundo, el seguro médico de viaje no solo es aconsejable, también es obligatorio a efectos de conseguir un visado Schengen. ¿Y qué es Schengen? Veámoslo.

El espacio Schengen es un grupo de 26 estados europeos que han abolido sus fronteras internas, es decir, que a nivel de visados funcionan como un solo estado. Sus miembros son los de la UE (a excepción de Rumanía, Bulgaria, Chipre, Croacia e Irlanda), Noruega, Liechtenstein, Islandia, Suiza, Ciudad del Vaticano, San Marino y Mónaco.

Una vez aclarado el contexto geográfico, hay que aclarar las coberturas mínimas con las que debe contar un seguro de viaje para la concesión de un visado Schengen.

En primer lugar, la cobertura por asistencia sanitaria debe ser de al menos 30.000 euros e incluir, entre otras cosas el tratamiento por accidentes o enfermedades y la repatriación.

El seguro contratado debe tener una duración que coincida con la del visado y debe cubrir la interrupción o cancelación del viaje, gastos funerarios en caso de fallecimiento, discapacidad o lesiones, robo o pérdida del equipaje y de los documentos de viaje, pérdidas o retrasos de los vuelos, secuestros y facturas relacionadas con el embarazo.

¿Qué coberturas mínimas debe tener el seguro?

Tras dejar claro cuáles son las coberturas mínimas obligatorias que se exigen a los ciudadanos no pertenecientes al espacio Schengen para conseguir un visado, vamos a enumerar algunas de las que son recomendables para los propios ciudadanos europeos que sí pertenecen a él.

Más allá de la TSE, que siempre es conveniente llevar (lo uno no quita lo otro y cuanto más protegido vayas, mejor), el seguro que contrates debe contar con una buena cobertura sanitaria ya que, como te hemos indicado, en algunos países tendrás que realizar copagos en la sanidad pública.

Además, la TSE no cubre los gastos de la sanidad privada y puede ocurrir que, por circunstancias, sea en este tipo de hospitales y clínicas donde vayas a recibir la atención médica. Y esa hay que pagarla sí o sí en cualquier país del mundo.

Aparte de las coberturas médicas, es evidente que los peligros e inconvenientes acechan por igual viajando por Europa que por otros países. Es cierto que las infraestructuras son mejores que en otras zonas del mundo, así como la seguridad, pero esto no significa que sean perfectas en modo alguno.

Es conveniente que contrates un seguro que cuente con coberturas para posibles robos o pérdidas de equipaje, demoras en los transportes, responsabilidad civil, repatriación, desplazamiento de un acompañante si tienes que ser hospitalizado, cancelación del viaje, etc…

¿Cómo es la sanidad en los países europeos?

Aunque la sanidad de cada país europeo tiene sus particularidades, bien se pueden dividir los modelos sanitarios en dos grandes grupos. Por un lado, el modelo Bismark, con una financiación de la sanidad pública mediante seguros sociales gestionados por organizaciones privadas que pagan los empresarios y los empleados; por otro, está el modelo Beveridge, con una sanidad pública financiada mediante impuestos.

¿Cómo te afecta viajar a un país o a otro dependiendo de su modelo de financiación de la sanidad? Bueno, por ejemplo, si viajas a países como Grecia, Holanda, Alemania, Bélgica o Francia, donde impera el modelo Bismarck deberás pagar los servicios médicos que utilices para solicitar posteriormente su reembolso. Una auténtica lata si te encuentras de viaje y, además, no cuentas con mucho dinero en efectivo. Vaya, que te puede obligar a volver a casa antes de tiempo.

Por otro lado, y aquí ya no tiene nada que ver el sistema de financiación, hay países en los que es necesario el copago de los servicios sanitarios, como en la ya mencionada Islandia, Austria, Irlanda o Francia. Suele ser un porcentaje bajo de los tratamientos y de los medicamentos (por ejemplo, en Islandia te tocaría pagar solo el 15%, siendo el resto abonado por el propio sistema de salud), pero la situación puede ser muy problemática en caso de hospitalizaciones largas o de intervenciones quirúrgicas. En este caso, los gastos podrían ascender a 20.000 o 30.000 euros, y el 15% de estas cantidades ya es un pico doloroso para el bolsillo.

En definitiva, viajar por Europa sin seguro de viaje, incluso contando con la TSE, es un riesgo innecesario y, en muchos casos, absurdo, teniendo en cuenta la mínima inversión que requiere una póliza.

¿Cuánto cuesta un seguro para viajes por Europa?

Sin entrar en consideraciones sobre las coberturas que contrates, un seguro de viaje para Europa que cubra los imprevistos más habituales y que cuente con unas coberturas lo suficientemente altas no debería costarte más de 4 o 5 euros por día, incluso menos en viajes largos.

Por ejemplo, una póliza por una semana de viaje por Europa te puede costar entre 20 y 25 euros en corredurías como Mondo, IATI, Chapka o Safety Wing, y alrededor de 30 con AXA, dependiendo del modelo de póliza que elijas.

Ya ves que por menos del precio de una copa al día puedes viajar por el viejo continente con toda la tranquilidad.

Mejores seguros de viaje para Europa

A continuación te mostramos los que, en nuestra opinión, son los seguros más adecuados para viajar por Europa.

Seguros de viaje IATI

El seguro IATI Básico es el más solicitado para los viajes por Europa. Su bajo precio, apenas 20 euros por una semana, es decir, menos de 3 euros al día (en muchos países europeos un café te costará más caro) tendrás una asistencia sanitaria (Covid-19 incluido) de 50.000 euros, incluyendo además responsabilidad civil, repatriaciones, demoras de los vuelos, etc. La cobertura daños o robos del equipaje es de 500 euros.

El IATI Básico es también un seguro Schengen que sirve a cualquier viajero no perteneciente a esta zona libre de fronteras interiores para obtener el visado internacional.

Seguros de viaje MONDO

Los seguros Mondo se encentran entre los más contratados entre quienes gustan de viajar por Europa por sus altas coberturas y bajos precios, un combo que siempre es exitoso. Con una contratación rápida e intuitiva desde su magnífica página web, te permite elegir entre 4 modelos de seguro, Solo Asistencia (poco recomendable ya que solo te cubrirá inconvenientes médicos, aunque su precio es bajísimo), seguro Tranquilidad, seguro Top y seguro Premium.

Dependiendo del modelo que elijas tus coberturas variarán: en el Tranquilidad la asistencia sanitaria es de 500.000 euros, de 1.500 para el equipaje y de 200 para demoras. En la modelo Top los conceptos anteriores pasan a 2 millones, 2.000 y 3.000 euros. Finalmente, el modelo Premium llega a los 5 millones, 3.000 y 3.000 euros.

Como ves, son tres opciones a tener en cuenta, aunque para un viaje por Europa, que en ningún caso te supondrá los gastos disparatados que pueden darse en países con una sanidad cara como USA, Canadá o Japón, el modelo Tranquilidad puede ser más que suficiente (y también más barato que los otros dos).

Seguros de viaje CHAPKA

El Cap Trip parece la mejor opción entre los diferentes modelos de seguros Chapka para viajar por Europa, siempre que tu viaje tenga una duración inferior a los 90 días; en caso contrario deberías apostar por otros modelos como el Cap Aventura, específico para viajes de más de 3 meses.

Pero contando con que lo que estás buscando es un seguro de corta o media duración, el Cap Trip, ya sea en su versión Basic o Plus, es el mejor para viajar por Europa. El primero tiene una cobertura de 75.000 euros para asistencia médica mientras que el segundo la sube hasta los 150.000 euros.

Otras coberturas del seguro son la repatriación, demoras del transporte y en la entrega del equipaje, robo y pérdida del mismo y accidentes por la práctica de deportes de aventura (aunque, por ejemplo, no cubre los accidentes de esquí, así que si tienes pensado viajar a los Alpes o a alguna estación de esquí europea para practicar deportes de invierno es aconsejable que busques otra opción).

Como ves, la oferta de seguros de viaje para Europa es muy variada. Y existe porque, tal y como recomienda el Ministerio de Asuntos Exteriores (y el propio sentido común) es fundamental viajar con la tranquilidad y la seguridad que te proporciona una póliza. No te dejes engañar por estar en posesión de una TSE, siempre está bien llevarla contigo pero no te servirá para la mayor parte de los inconvenientes que te puedan surgir.

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