¿Dónde alojarse en los viajes?

Dos son los aspectos más importantes a tener en cuenta cuando se planifica un viaje: el medio de transporte y el alojamiento. El primer aspecto cuenta con unas posibilidades bastante más limitadas que el segundo. Los tipos de alojamientos son mucho más variados y la elección de unos u otros dependerá, en buena medida, de tus gustos y necesidades: precio, ubicación, servicios, comodidades…

A continuación te mostramos los principales tipos de alojamientos que puedes encontrar en tus viajes, el mejor modo de realizar tus reservas online y algunos consejos para encontrar los mejores precios durante tu estancia.

Opciones de alojamiento

Cuando barajamos las posibilidades de alojamiento durante un viaje solemos distinguir únicamente hoteles, campings y viviendas de alquiler. Sin embargo, las opciones son bastante más numerosas y, teniendo en cuenta lo que busques durante tu estancia, pueden ser más convenientes unas u otras. Veamos cuáles son tus alternativas.

Hoteles

La opción más tradicional y extendida. Su calidad viene determinada por sus servicios e instalaciones, con unas certificaciones que van de 1 a 5 estrellas.

En España, un hotel de 1 estrella debe contar con habitaciones individuales con un mínimo de 7 metros cuadrados, dobles de 12 metros, cuarto de baño con ducha o bañera, calefacción y ascensor.

En los de 5 estrellas el tamaño mínimo de las habitaciones individuales y dobles debe ser de, al menos, 10 y 17 metros cuadrados respectivamente, cuarto de baño con ducha y bañera, aire acondicionado, calefacción, teléfono, minibar y caja fuerte en la habitación.

Al contrario de lo que se suele pensar, la existencia o no de piscinas y otras instalaciones lúdicas no determina la calificación de un hotel, es decir, un hotel de 3 estrellas puede contar con piscina o piscinas y uno de 5 estrellas no contar con estas instalaciones.

Dependiendo de su ubicación y de su oferta de ocio existe una gran variedad de hoteles: resorts, rústicos, de montaña, de aeropuertos, balnearios, hoteles-bodegas, hoteles-casinos, temáticos, apartahoteles…

Hostales

Los hostales son alojamientos de menor categoría que los hoteles (y, por tanto, más baratos). Sus habitaciones pueden ser privadas o compartidas y no es obligatorio que cuenten con cuarto de baño en su interior (sí es requisito que ofrezcan, al menos, baños compartidos para los huéspedes).

Para tener la consideración de hostal, estos establecimientos deben contar con un mínimo de 20 plazas y 10 habitaciones. En España, su calificación es de 1 a 3 estrellas, dependiendo de las exigencias de cada comunidad autónoma.

Bed and Breakfast (B&B)

Como indica su propio nombre en inglés, este tipo de alojamiento ofrece a sus huéspedes cama y desayuno. Puede tratarse de edificios habilitados para tal fin o bien viviendas familiares que ofrecen. Su funcionamiento es muy similar al de una pensión tradicional.

Moteles

Muy populares en EE.UU. (aparecen en innumerables películas norteamericanas) cada vez son más abundantes en España. Su nombre procede de la unión de “motor” y “hotel”.

Se encuentran en las inmediaciones de las carreteras y suelen caracterizarse por tener entradas independientes para los huéspedes. Son ideales para descansar en viajes largos por carretera y, habitualmente, la estancia suele ser de una noche.

Albergues

También conocidos como hostels, son alojamientos muy económicos en los que se suele compartir habitación con varias personas y en los que hay zonas comunes en las que socializar. Son muy utilizados por personas que viajan solas, peregrinos, mochileros y, en general, gente joven y estudiantes.

En los últimos años está cobrando auge el concepto de “Hostel-Boutique”, que mantiene la esencia de los albergues pero ofreciendo unas comodidades mayores y unas decoraciones más cuidadas.

Apartamentos y casas de alquiler

Una de las opciones más populares a la hora de viajar son los apartamentos y casas particulares, especialmente cuando se hace con familia o amigos, ya que suele resultar el alojamiento más económico y también el que más libertad proporciona al no estar sujeto a ningún tipo de horario.

Por contra, es también el que más problemas puede ocasionar. Todos conocemos casos de casas vacacionales que, a la hora de la verdad, nada tienen que ver con lo que se ofertaba. Por este motivo es recomendable alquilar casas que vengan avaladas por opiniones de otros viajeros y que cuenten con la calificación de casa vacacional que otorgan las diferentes administraciones autonómicas.

Camping

Una de las opciones favoritas entre los amantes de las camper, las caravanas, las autocaravanas y, en general, de quienes buscan pasar unas vacaciones en un entorno natural respirando aire puro. El alojamiento puede realizarse en tiendas de campaña o en las propias casas rodantes. Dependiendo del camping, también existe la posibilidad de alojarse en bungalows o cabañas de madera.

Al igual que ocurre con los hoteles y hostales, existen diferentes categorías de campings según sean los servicios y comodidades que ofrezcan. Puedes encontrar 4 categorías, de mejor a peor: de lujo (glamping), de primera, de segunda y de tercera.

¿En qué web reservamos nuestros alojamientos?

La web de reserva de alojamientos más popular y valorada entre todas las que puedes encontrar en internet es Booking. Su liderazgo no es fruto de la casualidad, tiene como base la ingente cantidad de alojamientos disponibles en su web: hoteles, resorts, apartamentos y casas turísticas, albergues, hostales, pensiones, campings…

En ninguna otra web encontrarás mejores ofertas. Por otro lado, su uso es tan intuitivo y cómodo que en unos segundos podrás encontrar el alojamiento que mejor se adapte a tus necesidades y presupuesto.

Booking también te permite organizar tu viaje contratando vuelos, alquiler de coches, taxis en el aeropuerto y las más diversas actividades y atracciones.

Consejos y trucos para encontrar los hoteles más baratos

No es necesario renunciar a la calidad para poder alojarte en hoteles económicos durante tus viajes. Indudablemente, siempre es aconsejable estar atento a las posibles ofertas que puedas encontrar en webs como Booking, aunque hay otros trucos para que tu cartera sufra el menor castigo posible. Veamos algunos de ellos.

Viaja en temporada baja

Es evidente que no siempre es posible pero, si está dentro de tus posibilidades, no dudes por apostar por la temporada baja para viajar.

Por ejemplo, en julio y agosto los precios de los hoteles se disparan. Sin embargo, esos mismos hoteles pueden estar a mitad de precio a finales de septiembre o durante el mes de octubre, cuando el tiempo aún es lo suficientemente benigno como para poder disfrutar de la piscina y demás instalaciones de los complejos turísticos.

Evita acontecimientos o fiestas multitudinarias

En este caso es indiferente que viajes en temporada alta o baja, si en tu lugar de destino se va a celebrar algún tipo de evento multitudinario (carnavales, festival de música, algún partido importante de fútbol…), los precios de los hoteles se incrementarán notablemente. Si no vas a asistir al avento, lo mejor es que pospongas el viaje unos días.

Viaja entre semana

O más bien, que la contratación de tu alojamiento sea entre la noche del domingo y la mañana del viernes. Es decir, evita siempre que puedas los fines de semana. Hacer noche los viernes y sábados suele salir mucho más caro.

Evita los hoteles de los centros de las ciudades

El centro de las ciudades es donde se suelen encontrar los principales monumentos y lugares de interés, además de las mejores tiendas, restaurantes y marcha nocturna. Y eso es algo que hay que pagar. Los hoteles de estas zonas suelen ser bastante más caros que los más periféricos.

Es preferible alojarse en un hotel alejado del centro que esté ben comunicado en autobús o en metro (en ciudades pequeñas puedes ir dando un paseo hasta el centro histórico sin problemas).

Cuidado con los gastos ocultos de los hoteles

Antes de reservar una habitación en un hotel debes tener claro cuáles son los servicios que se incluyen en el precio para no llevarte desagradables sorpresas, especialmente en lo relativo al parking del hotel y en la gratuidad del Wi-Fi.

Alójate en hoteles con cancelación gratuita

Una gran parte de los hoteles ofrecen la opción de cancelación gratuita en el caso de que tengas que suspender el viaje, pero no todos lo hacen. Procura contratar siempre este tipo de hoteles o podrás verte obligado a pagar tu estancia aunque no hayas disfrutado de ella.

Viaja acompañado siempre que puedas

No solo suele ser más divertido viajar en compañía que en solitario, también sale más rentable. Aunque las habitaciones individuales sean más baratas que las dobles, el hecho de que los gastos de las habitaciones dobles se compartan tiene como resultado tener que aflojar menos el bolsillo.

Compra un pack que incluya vuelo y hotel

Siempre sale más barato reservar un pack de vuelo y hotel que hacerlo por separado. Haz las cuentas de lo que te cuesta de un modo y del otro y te sorprenderá el pico que te puedes ahorrar.

Alójate en un hotel que se adapte a tus necesidades

Antes de reservar habitación es aconsejable que pienses en el tipo de viaje que vas a realizar. Si tu intención es pasar la mayor parte del tiempo en el hotel, tal vez lo más aconsejable sea que elijar un resort con todas las diversiones posibles.

Si por el contrario tu objetivo es recorrer la ciudad pasar en ella el mayor tiempo posible, es probable que un pequeño hotelito sin pretensiones sea más que suficiente. En definitiva, no pagues por servicios que no vayas a utilizar.

Las posibilidades de alojamiento durante un viaje son muy numerosas y el secreto para una buena elección es saber qué es lo que buscas durante tu estancia. Teniéndolo claro, disfrutarás tanto de un hotel de 5 estrellas como de un pequeño camping en plena naturaleza.