Consejos para viajar en el embarazo

El estar embarazada, en contra de muchas creencias, no significa que no puedas viajar en ningún caso. Simplemente tendrás que planificar mejor los viajes y tomar determinadas precauciones.

En cuanto a los viajes en avión, tampoco son un problema, siempre y cuando la fecha de parto quede un tanto alejada (por razones obvias). La gran mayoría de compañías aéreas ponen restricciones para volar a partir de las 32 semanas de gestación, y pueden exigirte incluso un certificado médico que indique la fase del embarazo en la que te encuentras y que no existe impedimento médico alguno que contraindique el vuelo.

Según  los médicos, el mejor periodo para viajar embarazada es entre las 18 y 24 semanas de gestación. Hacerlo antes puede suponer algún riesgo de infecciones y contagios, además de aumentar tu sensación de náuseas. Hacerlo después aumenta el riesgo de parto prematuro (en realidad el riesgo no es incrementado por el viaje en si, sino por el cansancio que provoca). En caso de duda, consulta con tu ginecólogo habitual, que seguro te resolverá todas tus inquietudes.

embarazada y puesta de solSi has decidido viajar, te dejo una recopilación de los mejores consejos para viajar embarazada.

Consejos para viajar en el embarazo

 

1. Mejor asiento de pasillo

Normalmente tendrás que ir al aseo y caminar más de lo habitual. Los aviones y trenes la gran mayoría de ocasiones están llenos, y tener que entrar y salir al asiento de ventanilla puede convertirse en una incomodidad si estás embarazada. Los expertos recomiendan que el cinturón de seguridad pase por debajo del vientre, y así en el caso de un movimiento brusco no hará presión en el centro.

2. No te sientes durante periodos largos de tiempo

Si prevees que tu viaje va a ser largo, no te olvides de levantarte de tu asiento con cierta frecuencia, al menos cinco minutos cada hora. Muévete y camina un poco por el pasillo si estás en un tren o un avión. Esto hará que la sangre circule mejor por tus piernas y resto del cuerpo (y por el bebé).

Si viajar en coche, aprovecha cada hora y media aproximadamente para hacer una parada y estirar un poco las piernas. Por supuesto, intenta no ser la conductora, ya que se acumula más cansancio y en el último trimestre puede ser bastante incómodo.

Personalmente no me gustan los viajes en autobús en caso de embarazo, ya que por una parte no dispones de la misma libertad de movimientos (y de un aseo de calidad) que en un avión o un tren, y por otra, tampoco dispones de la libertad para parar en cualquier momento, como cuando vas en un coche.

3. Postura

Es importante que el sillón sea reclinable, y cuanto más espacio dispongas, mejor. Los expertos aconsejan ladearse hacia tu costado izquierdo, porque la arteria aorta admite mejor la presión que la vena cava. ¿Qué cosas, no?

4. Desinfección de superficies

En realidad, este es un consejo que se podría aplicar al día a día de una embarazada, pero se hace más importante cuando nos disponemos a viajar. En un trayecto de avión o tren vamos a compartir una gran cantidad de superficies con nuestros compañeros de viaje. Por ello tienes que hacer todo lo que puedas para evitar captar gérmenes o infecciones.

Para ello, puedes lavarte con mayor frecuencia las manos y desinfectar con alguna toallita específica algunos objetos de uso común, especialmente al entrar en aseos. Consulta con tu médico por si cree necesario vacunarte contra la gripe.

5. Cuidado con el sol

Aunque el sol tomado con precaución y en su justa medida es una auténtica maravilla, no podemos exponernos sin control al mismo. Esto no quiere decir que te pases todas tus vacaciones a la sombra, pero tienes que tener en cuenta que en el embarazo las mujeres somos más sensibles a los rayos solares.

Sol si, pero con moderación, especialmente estando embarazada.

embarazada

6. Hidratación constante

Este consejo es muy importante, ya que durante el embarazo el agua se evapora con más facilidad de nuestro cuerpo, por lo que puedes deshidratarte sin darte cuenta. Bebe líquidos (especialmente agua) con tanta frecuencia como te sea posible, aunque no tengas sensación de sed. La deshidratación puede ser un problema grave en una embarazada, ya que además de los síntomas habituales, puede afectar al flujo de sangre y líquido amniótico a tu bebé.

7. Lista de médicos

Especialmente en los viajes al extranjero, para mi es obligatorio tener información sobre médicos/ginecólogos a los que acudir en destino para el caso que algo salga mal. Y si en el destino no existen médicos y hospitales de calidad para atender una emergencia, personalmente no viajaría allí, cambiaría de destino sin dudarlo.

8. Consulta con tu médico

Antes de viajar consulta con tu médico para que a la vista de tu expediente prenatal (especialmente en embarazos de riesgo) te aconseje sobre la viabilidad de tu viaje y sobre el momento más adecuado. Además te podrá informar de los riesgos sanitarios de cada país y si es necesario (y posible) que te vacunes de alguna enfermedad específica.

9. Elige tu destino con sabiduría

¿De verdad es necesario que a mitad de tu embarazo realices un viaje a China? Existen miles de destinos a dos o tres horas de avión de tu casa que te harán vivir una experiencia extraordinaria, y te evitarán muchas incomodidades durante tu embarazo. Evita también largas escalas en el aeropuerto.

10. Utiliza la ropa adecuada

Repite conmigo… no voy a una pasarela de moda… Si normalmente la comodidad en el vestir debe ser importante, cuando estamos embarazadas es una prioridad. Eligir adecuadamente nuestra ropa, calzados y accesorios, puede ser la diferencia entre estar en el infierno o en el paraíso.

11. Usa el sentido común

En realidad, este último de los consejos para viajar en el embarazo engloba a prácticamente todos los anteriores. Evita actividades de riesgo como actividades en las que te puedas caer, sky, paseos a caballo, surf, escalada y otras actividades similares o deportes de alto riesgo. Cuidado también con deportes como el buceo, pueden ser peligrosos par tu bebé. Otras actividades que debes evitar son los parques de atracciones, parques acuáticos y similares.

Tienes que tener precaución con determinados tratamientos en spas, ya que las temperaturas muy altas, cambios bruscos en las mismas o chorros violentos de agua (o burbujas) pueden ser perjudiciales para tu embarazo. Muchas de nosotras pensamos que ir a un spa nos va a relajar, pero no pensamos en las contraindicaciones. Mucho ojo con esto.

¿Tienes experiencia viajando embarazada? ¿Qué consejos para viajar en el embarazo nos darías?