Cómo hacer fotografías profesionales en tus viajes

¡Bien hecho! Ya has convertido viajar en una de tus aficiones. Ahora tu interés es mejorar esas fotografías que haces durante tus viajes. Eliges destinos exóticos, llenos de lugares mágicos, pero no estás contento con las fotos que traes de vuelta a casa.

Para algunas personas no es una cuestión prioritaria, pero si los recuerdos que quieres traer de tus viajes son hermosas imágenes, sigue leyendo este artículo.

Quiero capturar hermosas fotos durante mis vacaciones. ¿Cómo lo consigo?

Como hemos dicho en post anteriores, una fotografía es una fuente inagotable de sentimientos y recuerdos. En ella capturamos los instantes y podemos revivirlos volviendo al pasado, al momento justo, una y otra vez.

No negaremos que convertirse en un “profesional” de la fotografía durante nuestros viajes requiere de cierta creatividad, gusto e interés, pero te aseguramos que muchos de los viajeros que se han aficionado a la fotografía comenzaron sin tener idea o incluso, no haciendo buenas fotos.

El mundo de la fotografía es apasionante y hoy en día en Internet podemos encontrar tutoriales, ebooks, etc, que nos ayudarán a ir mejorando poco a poco nuestras instantáneas. No tengas prisa. Puedes ir incorporando lentamente los nuevos conocimientos. Sobretodo, experimenta. Si tienes constancia, cada uno de tus viajes traerá de vuelta unas fotografías más mágicas y hermosas que el anterior. Eso sí, recuerda que sin esfuerzo no hay recompensa.

Por tanto, ¿cómo consigo unas fotos de ensueño? Con aprendizaje, paciencia, esfuerzo y experimentación, todo ello aderezado con un poquito de imaginación y creatividad y un dominio más o menos alto de las nuevas tecnologías de edición de fotos. Se trata de una habilidad que no se adquiere de la noche a la mañana. Todo lo contrario. Requiere de tiempo y práctica. Merece la pena, no solo por la fotografía en sí, sino por los recuerdos que ellas representan, los sentimientos que evocan, los lugares a los que te transportan y los colores y olores que te devuelven a zonas mágicas de nuestro mundo.

Hacer fotos profesionales de mis vacaciones

Reglas básicas de composición

No pretendemos aquí crear un manual o impartir un curso de composición ni mucho menos. Solo daremos algunas pinceladas muy básicas sobre ciertas técnicas que se usan en fotografía y que te ayudarán a darte cuenta de la importancia de planificar bien tus disparos con la cámara. Si te resulta interesante, te aconsejamos que te formes en las técnicas fotográficas. Existen cursos online o presenciales y muchos tutoriales en internet que te ayudarán a mejorar. Conocer las técnicas es vital, pero anímate a experimentar y practicar en tus viajes, porque solo con la práctica lograrás ir mejorando tus fotos poco a poco.

Patrones básicos

Nuestro cerebro busca inconscientemente determinados patrones en lo que vemos. Buscamos formas en las nubes, colores complementarios, simetrías en construcciones… y esos “patrones” agradan a nuestro cerebro, por lo que entenderlos y comprender su estructura es una buena forma de organizarnos y tomar unas buenas formas. Aprender una serie de reglas puede ayudarnos mucho. Conocer ciertas reglas de composición nos llevará a lograr nuestro objetivo.

La repetición de elementos o la aparición de elementos similares otorga ritmo a la composición. Las formas o colores que se repiten dan sentido de uniformidad y continuidad.

Encuadre y centro de interés

No debemos abarcar demasiados elementos dentro de nuestra foto. Es importante encuadrar el objeto principal, el centro de atención. Evitaremos que otros componentes encuadrados resten importancia a aquello que realmente queremos mostrar.

Este elemento principal que queremos potenciar es el centro de interés, y siempre que hagas una foto, debes tener claro cuál es. Esto es lo primero que debes tener en cuenta para que, una vez elegido el centro de interés y el encuadre, puedas enfocar tu cámara potenciando la imagen elegida.

La regla de los tercios y la ley del horizonte

Si estás fotografiando paisajes, puedes utilizar una sencilla regla, denominada del horizonte, y que deriva a su vez de la regla de los tercios. Con el pequeño truco de imaginar dos líneas horizontales paralelas que divida la fotografía en tres partes iguales, conseguirás darle a tus capturas un importante atractivo visual. Esta puede aplicarse tanto en horizontal como en vertical.

La regla de los tercios

Pero comencemos con la regla de los tercios. Esta regla nos indica que la composición de tu fotografía se sustenta en la importancia de cuatro puntos concretos que se obtienen a partir de la división de la imagen en nueve cuadrículas iguales. Dividiremos nuestra foto con dos líneas horizontales y dos líneas verticales paralelas y los cuatro puntos que deriven de la intersección de las mismas, serán los que nos ayuden a hacer más atractiva visualmente nuestra composición.

La regla de los tercios. Fotografias en tus viajes

Si observamos diferentes cuadros y obras de arte y dividimos mentalmente su superficie según la regla de los tercios, podremos descubrir como las cuatro intersecciones marcan cuatro puntos de interés: objetos determinantes, ventanas, cúpulas, farolas, etc.

Hoy en día muchos dispositivos se pueden configurar para habilitar una cuadrícula sobre la pantalla que nos da la vista previa. Verás que aparecen cuatro líneas, tal como comentábamos anteriormente, dos horizontales y dos verticales.

Si por ejemplo estás realizando una fotografía a personas, colócalas en los puntos de intersección. De este modo atraerás de forma natural el ojo de los espectadores y conseguirás dar el primer paso para lograr una buena composición.

La comprensión de la regla de los tercios te ayudará a crear composiciones equilibradas y te ayudará a enmarcar la imagen elegida de forma que esta sea agradable a la vista. Plantearnos cuáles son los puntos clave de interés y saber situar los elementos prestando atención a los detalles te ayudará a mejorar tus imágenes.

La Ley del horizonte

Tal y como adelantábamos, para aplicar esta regla, debemos dividir la imagen en tres zonas iguales, bien sea en horizontal o vertical. Si lo haces mentalmente, no te preocupes si no consigues calcular la división perfecta. Con el tiempo, conseguirás mejores resultados. Recuerda que las cámaras y móviles se pueden configurar para obtener una cuadrícula que te ayude a realizar tu composición.

La ley del horizonteUna vez dividido el encuadre, debemos decidir dónde colocar el horizonte.

Ley del horizonte importancia tierra

Si queremos que el espectador centre su visión en la parte inferior de nuestra foto, colocaremos el horizonte en el tercio superior. Así, daremos más importancia al paisaje terrestre.

 

 

Ley del horizonte en fotografía

Si por el contrario queremos dar mayor importancia al cielo, bien sea porque sucede algún fenómeno meteorológico, bien porque hay algún sujeto importante que queremos usar como centro de atención, colocaremos el horizonte en el tercio inferior del encuadre.

Esta regla funciona con paisajes, pero se puede aplicar a cualquier otra fotografía, si somos capaces de determinar en nuestra composición, dónde se encuentra su horizonte figurado. Conseguiremos jugar con la profundidad de la imagen y la perspectiva y haremos más atractivas nuestras fotos.

Uso del color

Si algo tenemos claro, incluso los legos en la materia, es la importancia del color en la fotografía.

Para poder utilizar los colores como aliados en nuestras composiciones fotográficas, debemos saber bien cuáles se complementan de forma atractiva. Por ejemplo, el verde funciona bien con el rojo y el amarillo con el azul.

Seguro que, al menos durante la educación básica, has aprendido a diferenciar los colores: los primarios, los secundarios, los fríos y los cálidos, los complementarios…

Rueda de color fotografía en tus viajes

Como regla general, los colores colocados de forma opuesta en la rueda, se complementan entre sí. No es necesario que, si elegimos dos colores opuestos, estos aparezcan de forma equilibrada en la composición. Puede aparecer un color en un porcentaje mucho mayor que el otro.

Si tu intención es conseguir fotos hermosas de tus viajes, de esas que resultan tan atractivas a los ojos del espectador, busca a tu alrededor imágenes en las que exista el contraste y donde los colores complementarios puedan ser atrapados por tu cámara. Seguro que encontrarás escenas interesantes en las casas de colores de las antiguas ciudades europeas, en los mercados de especias, en los verdes campos adornados por graneros o en los días despejados sobre un campo de girasoles. Además, puedes usar contrastes tonales. Jugar con los claros y oscuros te ayudará a conseguir fotografías llamativas.

No podemos obviar la gran cantidad de elementos psicológicos que se relacionan con el universo de los colores. Si quieres impresionar con tus fotos no solo por la forma, sino también por el fondo, elige los colores atendiendo a los sentimientos que podrás capturar con tu composición.

Primer plano, centro y fondo

Las fotografías que realizamos en nuestros viajes son bidimensionales y por ello, es difícil reproducir la majestuosidad de lo que nuestros ojos ven en tres dimensiones. Por ello es importante que tengamos en cuenta al realizar nuestro encuadre los diferentes elementos mencionados: primer plano, zona media y fondo de la composición.

Es importante seleccionar un objeto o sujeto interesante en primer plano, que nos ayudará a equilibrar la imagen total y dotarla de proporción. A partir de ahí encuadrar para lograr un fondo adecuado. Durante tus viajes, cuando encuentres un paisaje o un escenario interesante que te gustaría fotografiar, para un momento y explora a tu alrededor buscando algo fascinante en primer plano o plano medio que puedas usar en tu fotografía. Puede ser una roca junto al río, un árbol en un descampado, un tranvía en una calle, escaparates, vendedores de puestos callejeros… cualquier elemento puede ser susceptible de incorporarse como primer plano a nuestra foto. También se puede utilizar un objeto nuestro como elemento del primer plano: una cámara de fotos, nuestra mochila, un trípode, etc. Es importante dotar de sencillez a la fotografía en lo que a elementos se refiere. Lanzar un disparo a un espacio lleno de elementos, puede confundir al espectador y eliminar la magia, el equilibrio y la belleza de la imagen.

Enmarcar nuestra imagen

La idea es utilizar algún elemento del escenario para encuadrar la idea principal o centro de interés de nuestra fotografía. Este marco, atraerá la atención del espectador hacia el elemento principal y, si somos creativos, dotará nuestra foto de gran belleza. Se pueden usar ramas de los árboles, puentes, arcos, ventanas o puertas, grandes formaciones rocosas del relieve, señales de tráfico, etc.

No es muy complejo a priori, pero es cierto que requiere de creatividad y flexibilidad. Quizás hayas elegido un tema y no consigas elementos para enmarcarlo a tu alrededor. Puedes elegir otro, usar el zoom o cambiar de perspectiva.

Es una técnica muy divertida y para dominarla e incluirla en tus composiciones, debes experimentar sin miedo; conseguirás fotografías muy interesantes.

Atrapa la experiencia

Cuando viajas, las fotografías no son solo imágenes descontextualizadas. Su valor radica principalmente en el contexto en el que se realiza. Al disparar tu dispositivo, debes intentar captar las sensaciones y emociones que se están viviendo en el momento. ¿Cómo se consigue esto? Pues ese es precisamente tu trabajo, el de transmitir con imágenes todas las palabras que contarían la historia de tu viaje. Debes encontrar y congelar los momentos especiales, mágicos. Incorpora a las personas que conforman el contexto. Introduce a los locales en tus fotos, jugando, trabajando, riendo o cantando. Captura momentos especiales. Intenta convertir tu foto en una historia sin palabras.

Utiliza grupos de tres elementos y elementos repetidos

Anímate a usar tres elementos en tu fotografía. Se dice que un solo elemento en la imagen sugiere aislamiento y desamparo, dos elementos confieren inamovilidad y un equilibrio rígido y cuatro o más elementos se consideran demasiados en la composición.

Históricamente ya se ha usado el número tres como símbolo de la perfección.

Por otro lado, utilizar en tus composiciones elementos repetidos es una técnica muy interesante. Lápices de colores, globos, pájaros, frutas, fichas de dominó, puestos callejeros, pintorescas construcciones nórdicas… experimenta con las repeticiones de elementos para conseguir fotografías profesionales de tus viajes.

Hacer fotos durante mi viaje

Consejos para hacer las mejores fotografías en tus viajes

Cada uno de los lugares que visitamos en nuestros viajes es diferente y tiene algo especial que merece ser fotografiado. Además, tal como decíamos anteriormente, con el tiempo olvidamos muchos de los detalles mágicos de los lugares que visitamos, por lo que conseguir capturar las imágenes puede transportarnos a las sensaciones vividas: el color del atardecer en una pradera, el aroma de un mercado de especias, la emoción de un descenso por el río… todas ellas son evocaciones potentes que serán activadas al mirar nuevamente nuestras fotografías.

Para ayudarte a lograrlo, queremos darte algunos consejos básicos que nosotros ponemos en práctica en nuestros viajes. Cambiar nuestra forma de hacer fotos no es fácil ni se consigue de un día a otro. Principalmente si intentas poner en práctica diferentes reglas de composición y atender a todo lo aconsejado al mismo tiempo. Procura ir experimentando poco a poco y verás como en el transcurso de cada una de tus aventuras, dominarás de forma intuitiva el arte de la fotografía de viaje. Importante, no olvides realizar una copia de todas tus fotos.

1. Investiga y encuentra lugares especiales.

Es indiscutible que tu lugar de destino ha sido elegido en base a tus intereses y preferencias. Si has decidido ese lugar en concreto es evidentemente porque te encanta. Pero ve más allá. Busca, investiga, descubre lugares interesantes que sean susceptibles de ser fotografiados. Fíate de tus primeras impresiones. Si una imagen te atrae, cáptala de forma creativa. Congela el momento, porque no se va a repetir.

Es importante que realices también una investigación previa al viaje. Puedes buscar en Internet. Encontrarás localizaciones divertidas e interesantes para tus fotos. Busca otras imágenes y estudia dónde se pueden captar mejor las sensaciones. Investiga sobre el clima, sobre localizaciones icónicas, el clima, etc. Todo esto te ahorrará tiempo una vez que te encuentres en el destino.

Ver diferentes fotografías captadas por otros fotógrafos puede ser una fuente muy importante de inspiración. Lograrás ideas interesantes y ayudará a activar tu creatividad. De las entrevistas publicadas también puedes sacar grandes consejos.

2. No olvides llevar…

Todos los cargadores y adaptadores que necesites para tus aparatos de fotografía y móviles. Un ordenador portátil para poder realizar copias de seguridad, realizar pequeñas ediciones de tus fotos, visualizarlas, etc. y un disco duro; un chubasquero y sombrero o gorra y alguna aplicación de móvil para conocer qué tiempo habrá en el lugar de destino.

3. Elige de forma adecuada tu alojamiento

El lugar en el que te despiertes todos los días puede ofrecerte grandes oportunidades. No es lo mismo alojarte en mitad de una calle de edificios que en una pequeña casita pintoresca a las afueras con vistas a un gran campo de amapolas. Todo dependerá de cuáles sean expectativas. Elige bien.

Piensa que las imágenes fotográficas deben ser inspiraciones visuales y llevar al espectador hacia un sinfín de evocaciones: olores, sabores, alegría, pasión… Siente el lugar antes de disparar con tu cámara.

4. Madrugar es vital. Vuelve tarde a dormir.

En otros artículos ya hemos comentado lo importante que es levantarse temprano cuando hacemos un viaje.

Seguro que ya sabes que la luz es un elemento muy importante en fotografía. Evidentemente siempre es buen momento para hacer una foto, pero por ejemplo, la luz del mediodía no es precisamente la más adecuada para conseguir grandes resultados.

En cambio, la luz del amanecer proporciona una atmósfera cálida y suave y te permite crear fotografías asombrosas. Por otro lado, si quieres fotografiar algún monumento singular, debes aprovechar esos momentos en los que aún no se han saturado de turistas y fotógrafos.

Las puestas de sol y su luz crean también un marco fantástico para tus fotos, con sus tonos suaves, cálidos y agradables. Aprovecha ese momento en el que ya se han encendido todas las luces de la ciudad, pero aún no ha oscurecido y se sigue contando con la luz del cielo azul.

Estos momentos que suceden al amanecer y preceden a la puesta de sol, se denominan “horas doradas”, y eso nos puede dar una idea de lo interesante de utilizarlas para conseguir las mejores fotografías de nuestro viaje.

Si no estás viajando por tu cuenta, sino que formas parte de un viaje organizado, también puedes aprovechar. Normalmente, las excursiones programadas suelen salir a las 9:00 horas de la mañana y regresar sobre las 16:30 o 17:00 horas. Puedes levantarte al amanecer y aprovechar antes de reunirte con el resto de viajeros y regresar por tus propios medios al anochecer, separándote del resto una vez que se dispongan a regresar con la salida programada. De esta forma no solo conseguirás mejores fotografías, sino que además disfrutarás de una experiencia más completa.

Recuerda que conseguir buenas fotografías requiere de tiempo. Si vas con prisa es difícil que logres tu objetivo. Muchas veces, conseguir la imagen perfecta requiere de margen para buscar el ángulo adecuado, esperar a la luz adecuada, encuadrar de la forma más óptima, etc. La paciencia será tu mejor aliada.

Hacer buenas fotografías lleva aparejado tu compromiso de energía y tiempo. Cada vez más, los viajes se organizan en función de excursiones programadas que te llevan y te traen a toda velocidad para ver lo máximo posible. Esto es contraproducente si tu intención es captar buenas imágenes.

5. No lo dudes, utiliza el trípode.

Busca uno que sea ligero. Usarlo para fijar la cámara te permitirá disfrutar de todo el tiempo necesario para organizar una composición perfecta. Podrás aplicar todas las reglas de composición que quieras, más simples o complejas. Al tener un punto estable de apoyo, tendrás la oportunidad de disparar velocidades de obturación más lentas sin tener que inquietarte porque la cámara se mueva consiguiendo hermosas imágenes de las estrellas, cascadas naturales, coches en movimiento, etc.

Trípode para fotografiar nuestros viajes

6. Ten siempre tu cámara contigo.

Debes estar siempre preparado. Nunca sabes cuándo aparecerá ante tus ojos la imagen especial que debes fotografiar. La suerte es otro factor muy importante a la hora de realizar las fotografías de tus viajes. Lo que te diferencia de un aficionado es tu planificación. Estar siempre preparado para captar la imagen perfecta será tu mejor logro.

No obstante, debes abandonarla en ocasiones. No debes mantenerte siempre pegado a la pantalla. Disfruta de tu viaje, aprende, descubre, disfruta. Debes aprovechar tu viaje en todos los sentidos.

7. Usa el modo manual.

Si quieres hacer fotos realmente profesionales, debes aprender a usar la configuración manual de tu cámara de fotos. Debes realizar ajustes manuales y para ello es importante realizar algún tipo de formación inicial. Conceptos como el ajuste ISO, la apertura y la velocidad de obturación deben ser conocidos antes de realizar los disparos. En la Red existen diferentes cursos online de fotografía que podrán ser de gran ayuda como base para una posterior experimentación. Es importante conocer esos ajustes y su relación entre ellos para lograr las mejores fotografías posibles.

Esta parte técnica es bastante compleja. Además de realizar cursos y formarte por tu cuenta, es muy interesante apoyarte en algún fotógrafo profesional que conozcas. Si consigues ir de viaje con alguno, podrás aprender practicando. Aprovecha para que te sirva de maestro. Experimenta, pregunta dudas, aprende técnicas, etc. Es una de las mejores formas de formarte.

8. Consigue fotos de las personas locales.

Puede resultar un poco complicado. No en vano estás invadiendo su intimidad y capturando su imagen. Debes realizar un acercamiento cuidadoso. Puedes comenzar lanzando una sonrisa. Si el local te la devuelve, ya sabes que está en disposición de atenderte. Acércate y saluda. Puedes aprender varias palabras básicas del idioma del país. Con ello te ganarás su confianza. No pidas una foto desde el primer momento. Charla un poco con las personas y luego pide permiso para sacar una fotografía. Puedes explicarles por qué quieres fotografiarlos. Verás que en la mayoría de los casos, conseguirás amabilidad por parte de los lugareños.

Es posible que, sobretodo en lugares deprimidos económicamente, los locales te pidan algo de dinero por permitirte sacarles una foto. Acceder a ello es decisión tuya. Posiblemente no sea una cantidad significativa para ti, pero para ellos supondrá una buena ayuda. Estás creando arte. Puedes pensar que, en lugar de comprar un recuerdo o una foto ya hecha del lugar, inviertes en tu propio recuerdo.

Introducir personas en tus fotografías siempre es recomendado. Sobretodo si los usas para realizar juegos visuales y emoción a la imagen. Ofrecen sentido de la proporción y la escala. Ayuda a contar historias. Convierten un encuadre en algo potente. Ofrecen infinitas posibilidades.

Ya sea de personas del lugar o de tus familiares y amigos, existen muchos trucos, consejos y herramientas para conseguir los mejores resultados. Por ejemplo, puedes utilizar un buen teleobjetivo para que los retratos que captes queden naturales y puedas difuminar los fondos. También puedes usar flash en encuadres de composiciones soleadas y brillantes; con él conseguirás potenciar los colores y rellenar las sombras. Procura rellenar la mayor parte de la fotografía con la imagen de la persona; si es muy pequeña restará atractivo a la composición.

9. Prueba diferentes ángulos.

Esto ayudará significativamente a tu composición. Experimenta antes de disparar. Prueba desde diferentes perspectivas y ángulos. Tómate todo el tiempo que necesites. Juega con los primeros planos y el fondo, con el horizonte o con el zoom.

Recuerda que los artistas de la pintura realizan bocetos antes de sus obras. No te apresures. No tengas prisa por disparar. Acércate y aléjate. Espera a la luz adecuada, espera a que la ardilla se suba en la roca, o a que las nubes dibujen un cielo perfecto. Experimenta con el encuadre.

10. Fotografía ciudades por la noche.

Aprovecha las luces y colores de la ciudad durante la noche para conseguir imágenes diferentes. Normalmente los elementos más irrelevantes, como los cables de la luz o las grúas, se desdibujan en la noche. Introduce en tus fotos esculturas y fuentes iluminadas, catedrales o mercados. Mezcla arquitectura antigua y moderna. Juega con las luces y las sombras para crear profundidad y dimensión a las imágenes.

11. Aprovecha el sol y la lluvia.

Estás de viaje y ha salido un día completamente soleado. Seguro que siempre te han dicho que para realizar de forma adecuada tus fotos, debías colocarte con el sol a tu espalda. De acuerdo, pero, ¿siempre? Por ejemplo, si realizas tu foto disparando hacia el sol, con un gran angular y cerrando el diafrangma a 1/16, crearás un resplandor de luz natural que te dará una imagen muy interesante.

Si llueve, aprovecha la oportunidad. Puedes dedicarte a fotografiar cascadas, catedrales o museos. Los jardines bajo la lluvia son aún más hermosos si cabe y los primeros planos de la naturaleza en días lluviosos te proporcionarán hermosas postales.

12. Fotografiar monumentos y arquitectura.

Es importante captar la esencia de los edificios que vamos a fotografiar. Antes de hacer la fotografía debes investigar qué es lo que representa. Debes jugar con la climatología, los colores, la luz y los ángulos. Intenta crear una atmósfera acorde a al carácter del monumento en cuestión.

13. El equipo de fotografía no es lo más importante.

En nuestra opinión, tú eres lo más importante en tus fotografías. Que hayas decidido que quieres realizar fotos profesionales de tus viajes, no significa que tengas que ir corriendo a comprarte el último equipo del mercado y todos sus accesorios. En primer lugar debes saber que se trata de material caro y en segundo, que un buen equipo no te garantiza buenas fotos. Recuerda, tú eres lo más importante. Puedes ir adquiriendo experiencia y poco a poco ir comprando aquellos elementos que vayas sintiendo necesarios. Tu creatividad y tu experiencia son las que conseguirán las mejores fotos.

14. Edita las fotografías de tus viajes.

Debes saber que todos o prácticamente todos los fotógrafos profesionales editan sus fotografías digitales con alguno de los programas de edición que existen en el mercado, como por ejemplo Photoshop o Lightroom. Es cierto que no lo hacen todos en la misma medida y que muchas veces vemos fotografías y pensamos que se han pasado con los filtros.

Para lograr resultados aceptables, te aconsejamos que aprendas a procesar de forma correcta tus imágenes. Para ello, se recomienda realizar al menos algún curso de edición de fotografía que te facilitará las herramientas necesarias para seguir con tu experimentación. Recuerda que la práctica es vital para el aprendizaje. La idea es que podamos mejorar sutilmente los elementos de nuestras fotografías, mejorando el contraste, suavizando tonos, eliminando reflejos, jugando con las sombras, etc. Manejar de forma adecuada la edición posterior mejorará mucho tus fotografías.

Si realmente estás interesado en realizar buenas fotografías de tus viajes, debes formarte tanto en composición como en edición. Para aprender y mejorar tus fotos digitalmente existen aplicaciones y programas muy interesantes, como por ejemplo los plugins gratuitos del Google Nik Collection, el Photoshop, el Lightroom o la infinidad de tutoriales que se encuentran en Internet.

Muchas empresas te ofrecen la opción de realizar un fotolibro. Se pueden crear álbumes de fotos digitales de gran calidad y con resultados increíbles. Podrás añadir textos, fondos, marcos, pegatinas… Hoffman, Fotoprix, Vistaprint, etc., te ofrecen aplicaciones a través de las cuales creas tu propio fotolibro y lo recibes en casa poco tiempo después, previo pago del trabajo.

15. Nunca dejes de viajar.

Ten claro que cada uno de tus viajes será una nueva oportunidad de mejorar. De hecho, no pretendas realizar tus mejores fotografías desde el primer momento. La experiencia y la práctica te dotarán de herramientas cada vez mejores.

 

Este artículo pretende ser una pequeña muestra de consejos básicos para aproximarnos a la fotografía profesional durante nuestros viajes. Puedes comenzar poniéndolos en práctica y verás que poco a poco irás aprendiendo más y más y conseguirás fotos impresionantes de los lugares que visites.

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