Aprende a mantenerte cómodo en los vuelos largos

La verdad es que sentirse cómodo en un vuelo de más de cuatro horas es realmente complicado, pero por desgracia poco podemos hacer al respecto. El espacio en los aviones es escaso, la comida es carísima y los compañeros de viaje a menudo no son los deseables.

Los vuelos largos no son agradables, pero a base de cometer errores algo he aprendido. Por eso espero que os gusten esta serie de consejos para sobrevivir a los vuelos de larga duración:

Usa siempre ropa y calzado cómodos. Para mi este es el consejo estrella que puedo ofrecerte. Comodidad ante todo, máxime en un vuelo largo. Ten en cuenta que vas a pasar muchas horas sentado en un avión, sin olvidar otras actividades como transitar por el aeropuerto, facturar, controles de seguridad, embarque, etc. Además es importante preveer que en el avión puede hacer frío, y conocer la diferencia de temperatura entre el aeropuerto de salida y el de destino.

Lleva el entretenimiento de casa. Aunque la mayoría de vuelos de larga duración tienen sistemas de entretenimiento a bordo (películas, música, algunos juegos, etc.), en muchas ocasiones no se ajustarán a nuestros gustos. Es difícil estar ocho o nueve horas en un avión sin tener nada que hacer. Por eso no está demás llevar tu smartphone, ebook, tablet, ordenador portátil o un buen libro en formato papel. Aunque el mejor entretenimiento posible en un avión es dormir unas cuantas horas y que el viaje pase casi sin enterarte…

vuelos largosNo lleves demasiadas cosas en cabina. Esta claro que algunos objetos personales deben acompañarnos en cabina, pero excedernos con esos objetos es un gran error. Tienes que verlo de esta manera: cada objeto de más que lleves bajo el asiento o delante de ti, es espacio que le robas vilmente a tus piernas para poder descansar.

Bebe (agua). Es importante beber bastante agua para mantenerte perfectamente hidratado. Personalmente desaconsejo los refrescos azucarados (especialmente si contienen cafeína) y sobre todo las bebidas alcohólicas, que además pueden contribuir a la deshidratación. Tampoco te empaches de agua de golpe, es mejor beber a sorbos pequeños cada 10 o 15 minutos.

Elije cuidadosamente tu asiento. Cuando compramos nuestros billetes a través de Internet, la mayoría de aerolíneas nos permiten elegir nuestro asiento. ¡Aprovecha esta opción! A la mayoría de las personas (entre las que me incluyo) no les gusta el asiendo del centro, y si no elijes tu asiento con antelación, tienes todas las papeletas para que te asignen los asientos que nadie quiere. Personalmente me gusta el asiento de la ventana, porque puedes distraerte más y tienes un mejor apoyo para dormir un rato. Muchas personas prefieren el pasillo, lo que les permite levantarse y caminar con más facilidad.

Utiliza una almohada y algún que otro complemento. Definitivamente, dormir en un avión es incómodo a todas luces. Encajar nuestro cuello en una posición adecuada que nos permita descansar puede resultar misión imposible. Para ello tienes almohadas específicas para viajes, algunas de ellas inchables que no ocupan nada de espacio. Otros complementos muy interesantes que te ayudarán a descansar en el vuelo son tapones para los oídos, un antifaz para dormir. Son complementos muy útiles, baratos y que ocupan muy poco espacio.

Descansa antes del vuelo. Mucha gente cree que puede aprovechar un vuelo de 8 o 10 horas para descansar, y cree que lo mejor es llegar cansado al avión para tener mayor facilidad para dormirse. Otro error que te puede pasar factura. La teoría es muy bonita, pero si por cualquier motivo no puedes conciliar el sueño (por ejemplo, unos jovencitos inquietos en el asiento de atrás…), puedes estar muy cerca de sentir verdadero dolor, al tiempo que tus ojos enrojecidos tratan de salir de su ubicación natural…

Muévete durante el vuelo. Un consejo muy importante, con el que evitarás que tu cuerpo acabe totalmente dolorido al acabar el vuelo debido a la mala circulación sanguínea. La mayoría de las aerolineas incluyen en sus revistas promocionales un apartado en el que recomiendan sencillos ejercicios para evitar los inconvenientes de viajar durante tanto tiempo. Haz ejercicios, levantate y pasea cada cierto tiempo, etc. Simplemente ¡muévete!

No te obsesiones con el reloj. Mirar una y otra vez tu reloj no va a hacer que el tiempo transcurra más deprisa, al contrario, te va a producir un montón de ansiedad. Este consejo también es aplicable a la dichosa pantallita que te marca la posición del avión en el mapa…

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Tienes algún otro truco infalible para esos vuelos interminables en avión?