10 de las estafas más comunes de viajes

Por desgracia, un peligro de viajar viene de la mano de esas personas que hacen del engaño y la trampa su profesión. Prácticamente en todos los lugares del mundo existen personas que se dedican a aprovecharse de los turistas. Si no quieres convertirte en su próxima víctima, debes ir preparado para enfrentarte a los diferentes tipos de timo que podemos encontrar.

En nuestro artículo te detallamos algunas de las estafas más comunes que puedes sufrir en tus viajes o vacaciones.

Probablemente pienses que nunca te va a pasar a ti. Que eres demasiado listo como para ser estafado, pero lo cierto es que esto nos puede pasar a todos y cada uno de nosotros.

Las estafas se encuentran en cualquier esquina. Es muy difícil estar preparados para capearlas. Ante la imposibilidad de saber cuándo vamos a ser estafados, es importante conocer qué tipo de timos existen y qué hacer en caso de que nos encontremos ante esa situación. Ten siempre presente esta máxima: si parece demasiado bueno para ser verdad, es que es demasiado bueno para serlo…

Ten en cuenta que los estafadores se encuentran en cualquier esquina. No debes ir con miedo, pero sí tener precaución y estar preparado para encontrarte con algún susto. Imagina que le pides a alguien que te haga una fotografía y en un momento determinado sale corriendo con tu cámara… esto no es lo más común, pero puede pasar y debes tenerlo en cuenta.

Uno de los modus operandi habituales es el de timar en parejas o grupos. Mientras uno distrae a los turistas, el otro sustrae todo lo que puede (espectáculos de magia, peleas ficticias, personas que dejan caer al suelo un bebé, que realmente es un muñeco, etc.)

A continuación te mostramos algunos de los timos más comunes y algunos consejos para evitarlos.

1. Carteristas.

En muchas ciudades europeas están proliferando toda suerte de carteristas. Ciudades como Barcelona o París tienen un serio problema en este sentido. Normalmente los carteristas pertenecen a grupos organizados que actúan en pareja o grupo y realizan muchos robos diarios, con lo que tenemos un gran número de turistas afectados todos los meses. Lo más triste de todo es que cada vez son más los niños que se dedican a robar por medio de este sistema.

2. Estafas en hoteles.

Se trata de uno de los lugares donde se fraguan timos o estafas de forma más frecuente.

Una de ellas es la que a menudo llevan a cabo gracias a los conductores de taxis, que obtienen comisiones en determinados establecimientos y llevan a los viajeros hasta hoteles caros, más caros que los que tenían contratados en un principio, con la excusa de que los suyos se encuentran cerrados o que se encuentran en malas condiciones. Nosotros pagamos una cantidad muy superior a la contratada o a la prevista y ellos consiguen una jugosa comisión. Lo ideal para evitar este tipo de engaños es asegurarse antes de salir de viaje de que el hotel elegido está abierto y en óptimas condiciones. Si te encuentras con la situación que hemos mencionado, nuestro consejo es que de todas formas, por mucho que te insista el taxista, te acerques hasta el establecimiento y confirmes por ti mismo la situación del hotel. No accedas a sus requerimientos.

En cuanto a los hoteles, existe otro timo muy recurrente que consiste en que algunos que gozan de mala reputación, copian los nombres de otros hoteles que son más populares y que tienen fama y búsquedas en la red, para conseguir engañar a los turistas y que crean que han llegado a su alojamiento elegido, cuando en realidad se trata de un error.

Si quieres estar totalmente protegido a la hora de contratar tu alojamiento durante tu viaje, lo ideal es hacerlo a través de una agencia de viajes. En ese caso, la empresa que organiza tus vacaciones tiene el deber de asumir la responsabilidad y actuar como garante de satisfacción. En caso de tener algún problema, sabemos que el tour operador responderá de los posibles timos o descontentos que suframos. Alquilar directamente con supuestos propietarios que encontramos en determinados sitios de internet, puede darnos algún susto. Esto no quiere decir que siempre nos vayan a estafar pero si queremos seguridad total, tener el aval de una agencia de viajes nos dará muchas más garantías. Es cierto que de la otra forma puede que paguemos un poco menos, pero esto será a cambio de correr un mayor riesgo de fraude y de sufrir un disgusto inesperado.

Cuidado también con otra forma de estafa que suele darse en los hoteles, donde los cacos y ladrones simulan ser trabajadores del mismo con el fin, por ejemplo, de colarse en la habitación y sustraer todo lo que encuentran al alcance. Si se presenta algún trabajador diciendo que tiene que revisar algo, te aconsejamos que no lo dejes solo. En ocasiones vienen dos personas juntas, cada una con su rol bien diferenciado. Mientras uno roba, el otro distrae. Que no te engañen. También puede suceder que se hagan pasar por trabajadores para solicitar confirmación de datos bancarios con la excusa de que hay algún problema o para confirmarlos simplemente. Asegúrate de no proporcionar ninguno de tus datos personales por teléfono o correo electrónico. Si recibes una llamada de este tipo en tu habitación, es preferible que bajes a recepción sea la hora que sea, para solucionar el posible problema en persona y con todas las garantías.

Cuidado también con reservar comidas sin tener todas las garantías. Suele suceder que estos amigos de lo ajeno deslizan por debajo de las puertas de las habitaciones unas cartas de menús supuestamente para que puedas realizar tu pedido, previo pago telefónico. La realidad es que de este modo consiguen tus datos bancarios y caes en la cuenta de que has sido engañado cuando pasa el tiempo y nunca llega tu pedido.

Las estafas de viaje más comunes

3. Viajes y medios de transporte.

Sucede que algunos taxistas aprovechan la llegada de turistas para tomar las rutas más largas o dar vueltas a la ciudad antes de dejarlos en su destino, consiguiendo así cobrar cantidades mucho más altas de lo normal. Es importante, para evitar este tipo de engaños, conocer bien la ruta que vamos a realizar. De esta forma eludiremos pagar de más. Debemos hacer saber al conductor que conocemos la ruta y el tiempo estimado de llegada a nuestro destino.

Por otro lado, podemos encontrarnos también conductores que no ponen el taxímetro y pretenden cobrarnos cantidades desmedidas al final del trayecto. Para evitar esto, es interesante que pactes con ellos la cantidad a cobrar.

Cuidado si viajas en autobús y durante el trayecto tiene que hacer paradas. Hay trabajadores o personas ajenas que aprovechan las aperturas de los compartimentos del equipaje para sustraer todo lo que puedan.

No te dejes engañar. Es posible que a tu llegada al país de destino, te encuentres con conductores que te digan que transportes más baratos como el metro de la ciudad están cerrados o averiados. Confirma esa información en cuanto puedas, porque puede tratarse de una estrategia para conseguir más clientela.

También puede suceder que algunas personas te ofrezcan billetes de tren o metro más baratos con la excusa de que no los pueden usar, por ejemplo. Sin embargo, estos billetes que te están vendiendo no sirven para nada. No son reales. No confíes de esta forma de actuar. Compra siempre tus billetes en las taquillas oficiales.

4. Cuidado con los regalos free…

Puede ocurrir que mientras paseas por una concurrida plaza, en medio de la confusión se te acerque una persona muy amigable y, con una sonrisa en la boca, te “regale” una pulsera de la amistad, una ramita de romero o una lectura de las manos. Una vez que has aceptado el regalo, sea el que sea, te exigirán dinero, y en ocasiones, mucho dinero. En caso de que te niegues, comenzarán a montar una escena o incluso a maldecirte. Si quieres evitar este tipo de cosas debes estar alerta y no aceptar nada que te entregue una persona que se acerca sonriente y mucho menos dejes que te cojan las manos, a menos que estés dispuesto a pagarles posteriormente cualquier cantidad que te indiquen. Puede ignorarlos o pedirles amablemente que se alejen, y no demostrar interés.

5. Falsos policías.

Si durante tu estancia en un país extranjero te para la policía y te pone una multa o sanción, no accedas a pagar directamente en el lugar de los hechos. En ocasiones, puede tratarse de falsos agentes y en otros, dependiendo del país, pueden ser policías reales que utilizan esta táctica para conseguir un sobresueldo. Esto último no es lo más normal, pero para evitar problemas y timos, siempre que te pongan una multa en el extranjero, sigue los cauces normales y persónate en la oficina más cercana para pedir información sobre cuáles son los trámites legales para solucionarlo.

Un timo cada vez más común es el que sucede cuando se te acerca una persona para ofrecerte cualquier tipo de mercancía, libros, CDs o incluso droga, y mientras estás conversando con el supuesto vendedor aparecen varias personas vestidas de policía que se presentan como policías enseñándote incluso unas credenciales. Realmente no lo son. Bajo presión te piden el pasaporte y la cartera y a continuación salen corriendo con tus pertenencias. Para evitar sustos en el extranjero, no entregues nada y telefonea a la policía al número oficial. Ahí confirmarás si es cierto o no. También puedes decirle que te has dejado la documentación y la cartera en el hotel y que necesitas que te acompañen. Se alejarán si son falsos policías y si son policías reales, no les molestará que tomes medidas de precaución extra.

6. Atracciones y comercios cerrados.

Hay verdaderas mafias organizadas alrededor de esta práctica. La idea es engañar a los turistas diciendo que el local al que se dirige está cerrado, pero que conoce otro de similares características. De esta forma consiguen clientela y además, aprovechan para cobrar entradas caras y precios superiores a los que encontrarías en otros lugares. Te aconsejamos que des las gracias e ignores el consejo. Acércate hasta la tienda o atracción que buscabas y seguramente encontrarás que está abierta. Si no, siempre puedes buscar por ti mismo otra o aceptar la sugerencia.

7. Cuidado con la mendicidad.

Esta es una triste realidad de muchas ciudades. Además, se confunden las personas honestas que realmente están pasando por una pésima situación y necesitan pedir para cubrir sus necesidades básicas, con mafias que utilizan a personas, generalmente con alguna discapacidad o niños, para conseguir recaudar grandes cantidades de dinero que luego se reparten los pandilleros y sus organizaciones. Para evitar esto, te aconsejamos que no des dinero en efectivo, sino que le preguntes a la persona qué es lo que necesita y tú mismo se lo compres.

8. Robos de datos a través de la WIFI.

Existen muchos establecimientos que ofrecen WIFI gratis a sus clientes y zonas de las ciudades en las que encuentras acceso a la Red. Debes saber que esto puede entrañar peligro, pues muchos piratas informáticos abren a propósito el acceso a su Red WIFI para poder robar todos los datos y contraseñas de los turistas que se conectan a ella. Antes de confiar en una Red, asegúrate de que es segura y oficial. Ten precaución con este tema.

9. Que no te roben tu tiempo.

Esta estafa es también muy común en algunos países. Mientras estás paseando, se te acerca una persona muy sonriente pidiéndote que participes en algún concurso o sorteo. Participas rascando una etiqueta o cogiendo un número al azar y resulta que sales premiado. Para conseguir tu premio, debes acompañar a la persona hasta un hotel y mediante presiones, el local se asegura de que lo acompañas. Al llegar allí te encuentras con un grupo de personas que han sido igualmente engañadas y que asisten junto contigo a una charla con la pretensión de vender cualquier cosa. Aunque no hayas comprado, has perdido toda la tarde por culpa de un engaño en lugar de visitar un museo, ir a la playa o dar un paseo en barco. Un día perdido.

10. Mucho ojo si alquilas una motocicleta.

En este campo existen dos timos principales. Por un lado, cabe la posibilidad de que, una vez alquilada, la moto sufra daños. Normalmente estos daños los realizan los mismos dueños de la empresa de alquiler o sus compinches. Posteriormente te exigirán pagos adicionales o caras reparaciones. Puede ser que te lleven hasta un taller (con el que previamente están compinchados) que dará un presupuesto muy caro con el que repararán la moto y además tendrán beneficios todas las partes.

Otra forma de timar a las personas que alquilan motos es la de guardarse una llave y una vez que te has alejado de la moto, se acerca un cómplice con la otra llave y la sustrae. Una vez desaparecida, tendrás que pagar una gran compensación por la pérdida.

¿Qué puedes hacer para evitar estas cosas? Cuando alquiles un vehículo de este tipo, ya sea moto o bici, haz fotos de ellas en el momento de alquilarlas. Es importante no comentarle a la empresa de alquiler dónde te estás quedando y guardar tu vehículo en un lugar seguro durante la noche. Si aún así ocurre algo, llévala a un taller que alguien de confianza, que no sea el propietario, te recomiende. Asegúrate de que la empresa de alquiler es recomendada y fiable. Recuerda que cuando alquilas tu moto probablemente tengas que entregar tu documentación y firmar un contrato, así que cerciórate de hacer las cosas bien para evitar problemas.

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